Todos hemos tenido alguna vez problemas para dormir, ya sea por problemas laborales, familiares o simplemente porque resulta imposible.
Al no dormir las horas necesarias nos despertamos cansados, irritables y distraídos. No trabajamos bien, se nos olvidan las cosas y es posible que enfermemos con más frecuencia de la normal.
Al descansar recargamos energías, nuestras defensas se ajustan y nuestro cerebro almacena experiencias. Las células encargadas de la inmunidad se renuevan mayormente durante este periodo. Hacerlo correctamente es sinónimo de salud, bienestar y belleza.
