A principios de este mes un auto arrolló al gato de año y medio de edad en Tampa. El propietario del felino estaba tan desconsolado que no podía pensar siquiera en sepultarlo así que pidió a un vecino que cavara una tumba poco profunda.
Cinco días después, el 21 de enero, el gato sucio y lesionado salió de la tumba, maullando para que se le alimentara. "Al principio me sorprendió", dijo Dusty Albritton, el vecino que sepultó a Bart. "Todo lo que sé es que el gato estaba muerto y 'Cementerio de mascotas' (novela del escritor Stephen King) es real".
Bart tenía una quijada fracturada, un ojo aplastado y la cara llena de lesiones. Estaba deshidratado y hambriento pero vivo.
