El agua es imprescindible para la vida porque, entre otras cosas, transporta sustancias y nutrientes a cada célula del cuerpo, elimina toxinas, regula la temperatura corporal y favorece el tránsito intestinal.
Cuando la cantidad de agua ingerida no es suficiente aparecen problemas como:
• Alteraciones en el funcionamiento de los riñones.
• Estreñimiento.
• Menor rendimiento físico e intelectual.
• Mayor riesgo de accidentes laborales y domésticos.








