El vino tinto contiene una sustancia (presente en las uvas rojas) que se llama resveratrol químico y que parece ser que contribuye a retardar el proceso inflamatorio del cuerpo, retrasando así temas tan importantes como la pérdida de audición, el envejecimiento en general e incluso en aspectos cognitivos.
El vino tinto además de ser beneficioso para el corazón, puede prevenir la sordera según afirman los estudiosos del tema.
Existen algunos alimentos que tienen gran cantidad de antioxidantes, entre ellos el vino y el té verde. Lo más interesante es que las investigaciones llevadas a cabo en la Universidad de Leeds, Inglaterra, concluyen que estos antioxidantes retrasan los signos de la edad y también ayudan en la lucha contra enfermedades tremendas como el Alzheimer.






